Altozano, Cuauhtémoc, Colima; México.
2025
Di Frenna Arquitectos
Matia Di Frenna Müller, Arq. Mariana de la Mora Padilla, Ing. Juan G. Guardado Ávila.
695 m²
Lorena Darquea.
Casa Kerany es una presencia fragmentada, se reconoce antes de comprenderse, se deja descubrir en el recorrido. Sus volúmenes se acercan y se separan, generando vacíos, pausas y transiciones que construyen la experiencia espacial desde el primer momento. La arquitectura no se presenta como un solo objeto frontal, sino como una composición que se entiende al caminarla.
El acceso peatonal responde a este principio. Unas escalinatas inmersas en la vegetación conducen a un umbral donde el programa no se revela de inmediato. Desde aquí, la casa se percibe fragmentada; a la distancia, la terraza aparece como un punto de referencia
más que como una imagen total.
La organización del programa en planta adopta una geometría en herradura que abraza el vacío central y orienta las visuales hacia la vegetación y la alberca. Esta disposición permite que el exterior esté siempre presente, estableciendo un eje que atraviesa la casa y ordena el recorrido de manera natural, sin imponer una dirección única.
Al interior, la volumetría se manifiesta a través de cambios de nivel y variaciones de altura. Los espacios se relacionan de forma dinámica, generando una secuencia donde la percepción se transforma gradualmente. La sala, definida por una doble altura, se convierte en un punto de articulación desde el cual se entienden las relaciones entre los distintos ambientes de la casa.
A su vez dos elementos horizontales terminan de ordenar la volumetría. Un cinturón que recorre la fachada y define el límite entre planta baja y planta alta y se prolonga para formar los barandales de los balcones. El otro, en la azotea, genera volados que permiten habitar las terrazas como extensiones naturales del interior.
La casa se construye desde la forma, pero se habita desde el movimiento, la luz y la relación con lo que la rodea. Es una arquitectura que no se comprende de una sola vez, sino que permanece abierta, revelándose en cada recorrido, en cada pausa, en cada cambio de escala.