CASA MEYRA

  • Ubicación

    Bosque de la Cantera, Colima, Colima; México.

  • Año

    2025

  • Diseño

    Di Frenna Arquitectos

  • Equipo de trabajo

    Arq. Matia Di Frenna Müller, Arq. A. Paulina Cosio Alcántara, Ing. Juan Gerardo Guardado Ávila.

  • Área

    359.72 m²

  • Fotografía

    Lorena Darquea

Casa Meyra es una exploración sobre la contención. Una casa que sin expandirse de manera evidente, encuentra en la volumetría y la materialidad las herramientas para construir profundidad, carácter y una presencia clara desde el exterior. El proyecto se define por una arquitectura precisa, donde cada decisión parece responder más a la claridad espacial que a la búsqueda de un gesto protagónico.

Desde la calle, la fachada se presenta como una composición volumétrica contenida, donde concreto, piedra, carpintería y elementos de acero negro conviven en equilibrio.

Los materiales se articulan entre sí para generar capas, retranqueos y espesores que enriquecen la lectura del conjunto. Un elemento en L invertida de concreto envuelve la planta baja y la planta alta, protegiendo del sol y enfatizando el acceso principal, funcionando como un gesto estructural y espacial que da identidad a la casa y marca con claridad el ingreso.

Al entrar, la casa se revela de manera gradual. Un pequeño recibidor permite una primera lectura del interior, donde la escalera escultórica se convierte en un punto de referencia visual inmediato. Su presencia vertical, ligera y expresiva, acompaña el recorrido sin imponerse, permitiendo entrever la vegetación del patio central y estableciendo una relación constante entre los distintos planos de la casa.

El patio central funciona como un vacío articulador, no es un elemento protagonista, sino que más bien actúa como un punto de pausa que organiza visual y espacialmente la casa. La vegetación y la entrada de luz acompañan los recorridos y suavizan la materialidad, aportando equilibrio a una arquitectura que se mantiene sobria y controlada.

La planta baja se concibe como un programa social continuo y fluido. Sala y cocina comparten un mismo espacio, sin divisiones, dialogando entre sí y abriéndose hacia la terraza, el bar y el jardín. La ausencia de muros divisorios refuerza la sensación de cercanía entre los espacios, generando una atmósfera doméstica donde las actividades se superponen de manera natural. Los servicios, cuidadosamente contenidos, permiten que el resto de la planta se lea como un solo gesto abierto y coherente.